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Un viaje que empezaba a las 6 de la mañana no podía ir bien. Mi vuelo salía a las 7 así que yo aparecí por el aeropuerto poco antes de las 6. Nada más cruzar las puertas vi una cola que cruzaba todo el aeropuerto de Valencia, desde el acceso a la zona de embarque hasta casi la primera mesa de facturación. Así que una distribución familiar adecuada maximizó el tiempo; yo en la cola del mostrador de Air France para que me dieran el billete; mi madre en la de la mesa de facturación y mi padre en la de seguridad. Coordinación y todo salió relativamente pronto.
Uno se despide y entra en la zona de duty free (te cobramos más por despistado y además no pagamos impuestos), mi primer viaje business class, pero había poco tiempo para dejarse caer por la sala VIP. Así que me pongo en la puerta que me toca, tardamos en subir unos diez minutos más de lo esperado. Bueno, tengo una hora desde que llegue a París hasta coger el avión hacia Ginebra. Todos juntitos ( los de business más anchos, claro) esperamos a que el comandante diga que nos vamos, pero en vez de eso dice que hay niebla en París y que no nos dejan ir. Premio. Un servidor que es precabido le dice a la azafata, ¿las conexiones qué?. Y me dice no sé, pero si nosotros nos retrasamos los otros también. Aristóteles era un vaina comparado con la lógica de esta azafada. Ego credulum. Además nos dieron de comer en el avión, estaba bueno ( es primera) excepto por un trozo de tortilla, que no es que estuviera malo pero no puedo comer a las 8 de la mañana un trozo de tortilla.
Llegamos ( me dejo la cartera, móvil e iPod en el avión; con suficientes reflejos como para estar saliendo del avión y decir "mierda"; y volver, claro me dicen "pues te esperas hasta que salgan todos". En durante pregunto a la asistente de conexiones que me dice que el avión lo he perdido que vaya a la mesa de conexiones ( genial). Cojo mis cosas y me voy a la mesa de conexiones. Una cola del carajo. Y viene una señorita (ota) y dice que dos colas, la de la izquierda bisnis y el vulgo para la derecha. Quedamos en mi cola tres personas, ole ole ole. Me dice otra señorota "es usted de bisnis?" y yo le solté un "pos claro". Ale que me lo cambian y me dicen muchacho a las 12 te ponemos camino de geneve corre que el embarque es a las 11 y media ( eran las 11). Quique corre como si estuviese gilipollas perdido. Llega a la puerta y no pone nada, pregunto y me dice otra señorota "son las 11:20 hasta las 11:30 no pondrá nada". Quique se calla y se acerca a la puerta. Se hacen menos cuarto y pone en el cartel "embarque a las 12 y media" ( Quique piensa "cagon su santa madre"). Con todo sale el avión a la 1:20. Llegamos a Ginebra, ciudad del crimen, a las 2 y media. Quique va a recoger las maletas y oh! sorpresa, una se ha perdido, debe andar por massajugtges. Quique se va a la cola de "malditos hijos de puta me habéis perdido la maleta". Una cola del carajo, una hora esperando. A eso de las 3:30 Quique consigue que la señorota de turno le tome nota y le diga que esa tarde o al día siguiente me la envían. Qué guachi. No sólo cornudo sino apaleado. Quique se pilla un taxi y se viene a la residencia donde por fin le atienden normal sin perderle nada. Al día siguiente me trajeron la maleta.

Comentarios

sulaco ha dicho que…
Que guay es tener aventuras desde el very principio. jamás vuelvas a fiarte de los gabachos. Vuela con Iberia y sus azafatas octogenarias. Así te vapulearán más.
vanya ha dicho que…
Mmm... Llegaste a Ginebra, vivo y en el día que se suponía que tenías que llegar. Te han devuelto la maleta. Y, además, tienes una historia que contar. Te quejas de vicio. Agradecido tenías que estarles a los de Air France por dejarte viajar en bisnes clas. Y tú encima despreciándoles el pincho de tortilla...
Pau ha dicho que…
No son azafatas, son ciborgs del futuro. Su único propósito es tocar los cojones al personal.

Creeme, se de lo que hablo.
bydiox ha dicho que…
Estrés, estrés, estrés...

Leo estás cosas y luego la gente me pregunta que por qué no he viajado aún en avión.


Malditos bastardos.

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