Ya estamos cerca de nuestro concierto, viernes, unos pocos dÃas y ahà estaremos muertos de miedo, mirando a nuestros amigos vociferar y a nuestros familiares en el fondo de la sala intentando pasar desapercibidos. Nuestra inexperiencia nos hará alguna jugada, algún patinaje ( artÃstico claro). Una buena muestra de ello, ha sido hoy en el "technical meeting", en el que hemos ido a hacer unos "raiders" ( solo Lord Byron sabe como se escribe esta palabra). Nos hacian preguntas sobre nuestros instrumentos, que más que preguntas inocentes, nos sonaban a preguntas pretenciosas, como a ver si fallabamos en algo. -¿Doble bombo? -No -¿Canta el bateria? -Mmm.. no? - ¿Caja china?- eh...mm... ponme no sé... ¿dos? -Bajo ¿activo o pasivo? - No sé, yo le doy con ganas, pero supongo que todo depende - Tiene pila? - No, es pasivo... ( en el fondo algo me sonaba )... y cosas asÃ. Vale la cosa no ha sido tan asÃ, más o menos sabiamos lo que queriamos, pero se nos ha cruzado por la cabeza estas tonterias. Lo que si es verÃdico es que un chico a empezado a decir que su bateria tenia: dos crash, dos splash, dos raids, un crash raid, una caja chinca, y una caja sorda ( o algo asÃ). Yo me he quedado mirando a Javi, nuestro bateria, como... que dice este? Existen tantas cosas, nosotros con dos platos somo la mar de felices. Nosotros en nuestra sagrada ignorancia, nos hemos retirado a nuestro antro en donde hemos practicado los ya clásicos temas que tocaremos el viernes. New Punk Youth.
Aquel lugar olía como un camión abandonado, o al menos eso era lo primero que se le venía a la cabeza al pensar en ese olor a húmedad, a cerrado, humo de tabaco, a sudor y a alguna otra cosa imposible de descubrir. Aunque le repgunaba el lugar no podía dejar de sentir esa suave atracción por ella cada vez que se agachaba y dejaba entrever lo que ocultaba su blusa. Lo había hecho ya varias veces, y cada vez, le daba más la sensación que lo hacía a propósito. Y no porque él le gustara, si no porque ella quería gustar. Era algo parecido a un tanteo de fuerzas, un " a ver hasta donde llego". La música seguía sonando, estallando contra las paredes que temblaban a cada beat . Era un sitio pequeño, oscuro y ruidoso. Pero aun así lograba concentrarse sólo en el pecho que ella movía desde sus hombros, y no en su cara que se perdía en una lluvia de luces multicolor que deslumbraban intermitentemente, y no permitían ver nada con claridad. Él se acerco. - Te invito a tomar un café - No -...
Comentarios