Ir al contenido principal
La arena del tiempo

He estado viendo un video de hace 14 años. Me ha dado la sensación de estar viendo una pelicula, nada de lo que veia parecia real. Desde las personas hasta el entorno. Mis padres, cuánto han cambiado... y mi hermano... tenía 6 meses... ahora es tan alto casi como yo. Y yo... yo no me veo reconocido... yo viví los momentos encerrados en ese video desde otra mirada... yo cuando se grababa el video no me veia a mi mismo... es más, no recuerdo con claridad ese momento. Son como cuentos de nuestra historia, son reales, pero ya no. Y en aquel momento, ¿ quién me iba a decir a mi que yo sería como soy ahora? Y ahora me pregunto como seré dentro de 14 años... los dias pasan rápido... y 14 años acabarán pasando. Y con 34 años me preguntaré, que lejos queda aquellos 20... espero que piense que he vivido todo lo que tenía que vivir en mi juventud, que no me quede nada importante por hacer. Pero de todas maneras,... 34 años... son muchos años. Gente más mayor me dice, te ves igual... al levantarte cada día sigues siendo tú... pero cuando un día te levantas y miras esa foto piensas lo mayor que te has hecho.
Vemos pasar el tiempo cuando ya lo mides por bloques grandes. No ves que se te escapa la arena del tiempo entre tus dedos, sino que ves el montoncito de arena que hay debajo de tus manos... Y la arena sigue corriendo, y yo no la veo irse...

Comentarios

Entradas populares de este blog

Doblar una esquina Sabios de todas las civilizaciones han debatido infructuosamente sobre el curioso fenómeno de doblar esquinas. Dos planos perpendiculares que forman una estructura tan rígida que ningún ser humano es capaz de alterar con sus propias manos, pero que hasta el más torpe es capaz de doblar. Pese a que lo habitual es doblarla andando, también se puede hacer corriendo, saltando, en bicicleta e, incluso, haciendo la croqueta.  Por lo que tengo entendido fue Periacóntodo, filosofo griego y panadero en su tiempo libre, el primero en identificar este fenómeno. Pese a ser ninguneado por sus coetáneos - a Zenón de Elea le pareció una idea absurda incluirlo en su libro de aporías - sus ideas han transcendido hasta la actualidad.  Fue desafortunado que Periacóntodo vivirá en la única aldea de Grecia menor en la que no se diferenciaban los conceptos de interior y exterior. Dicha particularidad supuso que fueran esquinas tanto el cruce exterior de los muros co...
Sería el crujido de los neumáticos, o quizá la noche, más que la noche la imposibilidad de que fuera cualquier otro momento del día excepto la noche. El abrupto deslizarse del automóvil por aquel camino sin asfaltar, atravesando el polvo en suspensión y moviéndonos a espaldas de las casas que tenían ventanas apagadas de gente durmiendo. Esa gente que se dormía a las once para trabajar al día siguiente, esa gente que encontraba su realización en la jornada de ocho horas y una familia que apagaba su vida al encender la tele. Nos sentíamos guardianes de sus sueños, Morpheos, viviendo lo que ellos sólo anhelaban inconscientemente porque habían dejado de anhelar al tiempo que aprendieron a callar. Colándonos por las rendijas de sus contraventanas para desnudar su lívido, para crispar su aceptación muda de la realidad. Nosotros que mirábamos esas ventanas mientras nos comíamos a besos y nos desnudábamos del todo, anhelando el siguiente beso y el siguiente gemido. Nosotros que eramos los rey...
A veces me gustaría escribir como Pau , joder qué fluidez, yo que me atranco con los reniegos pseudorománticos que no llevan a ninguna parte. Tengo que desarrollar más aptitudes literarias. Pero no sé de qué escribir. Estoy muy ilusionado con lo que estoy viendo aquí, tengo proyectos ideas y un montón de cosas que voy a disfrutar. Pero no me apetece hablar de eso. Sinceramente, creo que no podría. Siempre la misma referencia de amor y enamoramientos. Claro que hay, siempre acaba uno siguiendo alguna falda, aunque podría ser cualquier otra. Pero es esa porque te sonríe mucho o te roza de vez en cuando la mano. Y empieza la estúpida frustración de pensar que no le gustas. Que probablemente sea verdad, pero al fin y al cabo, todo va sobre convencer y conquistar. Con alguien discutía el otro día que si esperabas a que una chica viniera a decirte lo guapo que eres y lo muy enamorada que está de ti lo llevaba claro. No me canso de las faldas pero me canso de hablar de ellas. Me da miedo cans...