Ir al contenido principal
Preguntas...

Estoy leyendo un libro muy interesante y que me gustaría comentar ligeramente. El autor es Erich Von Däniken. Ya había leído un libro suyo, y el otro día encontré por mi casa otro, y decidí cogerlo. El hombre este plantea una serie de ideas muy interesantes, bueno más que ideas son preguntas, que como poco son intrigantes. No son preguntas lanzadas al aire por algún loco, el Sr. Von Däniken plantea todo con fundamentos científicos y citando a profesores de universidades como Hardvard o el MIT.
El centro de sus preguntas son, ¿ hubo extraterrestres hace millones de años que indujeron a la inteligencia al ser humano?. La pregunta en principio parece infundada y absurda. Pero cuando empieza a citar textos ( por ejemplo en la Biblia) que esta describiendo objetos que serían propios de una civilización avanzada. ¿Por qué la aparición de dioses en todas las culturas antigüas, todos procedentes del cielo?.
Leed este trozo de un texto del profeta Ezequiel:
"Más allá, divise una rueda sobre el suelo junto a cada uno de los seres vivientes. El aspecto de las reudas era brillante, como el de una cristolita, y las cuatro reudas tenñian forma idéntica y estnaban labradas como si cada rueda se metiera dentro de otra..."
Describe a la perfección un efecto óptico, ruedas dentro de ruedas. El mismo que se da al mirar los tambores en espiral, el tipo de tambor que utilizan los americanos en arenas desérticas y regiones pantanosas.
Ezequiel continúa con un texto en el que describe un ser que baja del cielo y que sus alas se tocan entre sí, con un estruendo. ¿ A alguien le recuerda eso a un helicóptero?
Además de estos textos, se encuentran muchos misterios que pueden plantearnos que una raza extraterrestre visitara la tierra. Las estatuas de la isla de Pascua, ¿cómo pudieron ser movidos semejantes trozos de piedra desde una cantera a tantos kilómetros? En ahora no recuerdo que región de Méjico, se encuentran unas figuras enormes de piedra tallada, pertenecientes a la época pre-inca, estas piedras estan talladas con una precisión que un hacha de piedra no puede conseguir, además de como estos trozos de piedra fueron separados de su cantera.
Son muchas preguntas que creo que es interesante observar, cada cual sacará sus coclusiones.
Libros de Erich Von Däniken:
-Recuerdos del Pasado
-Regreso a las estrellas

Comentarios

Entradas populares de este blog

Sería el crujido de los neumáticos, o quizá la noche, más que la noche la imposibilidad de que fuera cualquier otro momento del día excepto la noche. El abrupto deslizarse del automóvil por aquel camino sin asfaltar, atravesando el polvo en suspensión y moviéndonos a espaldas de las casas que tenían ventanas apagadas de gente durmiendo. Esa gente que se dormía a las once para trabajar al día siguiente, esa gente que encontraba su realización en la jornada de ocho horas y una familia que apagaba su vida al encender la tele. Nos sentíamos guardianes de sus sueños, Morpheos, viviendo lo que ellos sólo anhelaban inconscientemente porque habían dejado de anhelar al tiempo que aprendieron a callar. Colándonos por las rendijas de sus contraventanas para desnudar su lívido, para crispar su aceptación muda de la realidad. Nosotros que mirábamos esas ventanas mientras nos comíamos a besos y nos desnudábamos del todo, anhelando el siguiente beso y el siguiente gemido. Nosotros que eramos los rey
Aquel lugar olía como un camión abandonado, o al menos eso era lo primero que se le venía a la cabeza al pensar en ese olor a húmedad, a cerrado, humo de tabaco, a sudor y a alguna otra cosa imposible de descubrir. Aunque le repgunaba el lugar no podía dejar de sentir esa suave atracción por ella cada vez que se agachaba y dejaba entrever lo que ocultaba su blusa. Lo había hecho ya varias veces, y cada vez, le daba más la sensación que lo hacía a propósito. Y no porque él le gustara, si no porque ella quería gustar. Era algo parecido a un tanteo de fuerzas, un " a ver hasta donde llego". La música seguía sonando, estallando contra las paredes que temblaban a cada beat . Era un sitio pequeño, oscuro y ruidoso. Pero aun así lograba concentrarse sólo en el pecho que ella movía desde sus hombros, y no en su cara que se perdía en una lluvia de luces multicolor que deslumbraban intermitentemente, y no permitían ver nada con claridad. Él se acerco. - Te invito a tomar un café - No
A veces me gustaría escribir como Pau , joder qué fluidez, yo que me atranco con los reniegos pseudorománticos que no llevan a ninguna parte. Tengo que desarrollar más aptitudes literarias. Pero no sé de qué escribir. Estoy muy ilusionado con lo que estoy viendo aquí, tengo proyectos ideas y un montón de cosas que voy a disfrutar. Pero no me apetece hablar de eso. Sinceramente, creo que no podría. Siempre la misma referencia de amor y enamoramientos. Claro que hay, siempre acaba uno siguiendo alguna falda, aunque podría ser cualquier otra. Pero es esa porque te sonríe mucho o te roza de vez en cuando la mano. Y empieza la estúpida frustración de pensar que no le gustas. Que probablemente sea verdad, pero al fin y al cabo, todo va sobre convencer y conquistar. Con alguien discutía el otro día que si esperabas a que una chica viniera a decirte lo guapo que eres y lo muy enamorada que está de ti lo llevaba claro. No me canso de las faldas pero me canso de hablar de ellas. Me da miedo cans