martes, enero 31, 2006

Exámenes y disgustos

Se abren las aulas, entran los alumnos sudorosos e impacientes al recinto que acogerá sus miedos y sus indecisiones durante las siguientes dos horas. El clima es tenso, la asignatura difícil, el exámen se espera aun más. Nervios, preguntas de ultima hora, toca-pelotas desmontándote en un segundo todo lo que habías estudiado y por lo que te apostarías el ojo con menos dioptrías; para que luego tú tuvieras razón.
Se aproxima la hora, se acrecentan los nervios. Haces cosas que tenías planeadas hacer antes de morir, y que en cualquier otra situación jamás habrías hecho. Como ir a hablar con el pivón que va contigo a clase, un hola que haces por aquí, es suficiente para que muerto de la vergüenza te vuelvas a tu sitio, mientras oyes de fondo: pues nada, a hacer un exámen. Ya bueno, a veces no podemos pensar tan rápido.
El profesor entra. La gente se sienta pero siguen hablando, siempre un cuchicheo infinito. Hasta que el profesor levanta la voz, y en vez de un "callaos" se oye un "el exámen ha sido robado". La gente empieza a, lo que comunmente se conoce como, descojonarse. Hasta que acaba la frase, "el exámen es dictado". En el lapso de 5 segundos se van apagando las risas, dependiendo de la agilidad mental de cada alumno. A ver, un exámen que consta en el análisis de tablas que son generadas por ordenador,... ¿las va a dictar?. La frase cae como un trozo de plomo informe "son preguntas teóricas".
Ole, ole y ole. 5 demostraciones matemáticas para que los alumnos gozen y se regocijen en su suerte. Si en ese momento hubiese dicho uno: "he sido yo", moría a palos. Es lo que tiene.
Feliz navidad.
Radioblog

Funciona!!!

lunes, enero 30, 2006

Biblioteca

Saludos cordiales desde la biblioteca, templo reconstruido de Onán. En el que a destajo y cualquier hora vamos generando nuevos conceptos sobre la lujuria y el sucio pecado de la envidia. En cualquier caso, y únicamente debido a estas practicas de dudosa ortodoxia católica, vamos a arder en el infierno cual putillas en celo. Sin embargo, algo de provecho hemos sacado elaborando las más esperpénticas teorías sobre el sexo, ciertamente, fuerte.
-Si el individuo A mira al individuo B, y este a su vez responde la mirada, es signo inequívoco que está deseoso de cumplimentar el fornicio duro.
-Unos tacones resonando el el pasillo tiene mayor efécto adictivo que cualquier droga que jamás se haya probado o visto.
-El teorema central del límite indica que uno siempre vuelve al centro, es decir, a como ha venido, sólo y sin cenar. Excepto en contados casos que lo llamaremos: perturbación aleatoria.

Amen

domingo, enero 29, 2006

Dos mundos

Para los que por aquella época no me conocieran o no me leyeran, yo empezé en esto de los blogs por mi bien amado amigo Pablo, con el que poco después de montar Sin Titulos monté un blog conjunto que se llamaba Somorra y Godoma. La cosa no fue más allá de 4 posts, con lo que pronto murió el sitio.
Sin embargo, hemos decidido retomar el asunto y ha hacer micro posts cada uno, cuentos en versión Haiku. Así que os animo a que pongáis un ojo en ese blog, ya que aunque a mi me conocéis, estoy seguro de que Pablo os sorprenderá.

Somorra y Godoma
La última fila ( El blog de Pablo)

sábado, enero 28, 2006

Somorra y Godoma

Vuelve Somorra y Godoma tras 2 años. http://dosmundos.blogspot.com

viernes, enero 27, 2006

Fin Interrail

Bueno, que dolor esto de parir un blog con un tema cerrado. En serio, esto de tener que contar lo del interrail se me hace un mundo, porque no tengo libertad creativa. Así pues, hoy le pego carpetazo. Como va siendo la línea habitual brófego, sin clase y ligeramente distorsionado.

La cosa es que llegamos a Viena. No teníamos hostal. Bueno a finlandesa y yo no lo teníamos, el californiano sí. Así que le seguimos a ver si podíamos conseguir unas camas en la misma residencia. Nos dijeron que no, a no ser que hubiera cancelaciones. Las hubo, premio para el chavalote. El californiano estaba contentisimo por tener al pivón cerca.
Así que fuimos para arriba, para abajo, nos decidimos separar porque queríamos un poco de soledad, para algo viajabamos solos. Esa noche estuvimos en el bar tomando algo, y nos quedamos los últimos el californiano y yo, y me comunicó claramente sus ganas de pinchar carne nórdica. Y cortesmente me preguntó si yo no tenía incoveniente, le dije que adelante que por aquellos lares estaban siempre bajo cero, así que si estaba hecha un 70% de agua, que se hiciera la idea que iba a ser 70% hielo. Pero que nada, que con ilusión y ganas podía acabar con la mano llena de callos.
Al día siguiente a ver la ciudad, ya ni me acuerdo lo que hice, fui a ver un par de parques me encontré con dos griegos de la residencia que parecían venidos de otro planeta. Entre lo mal que hablaban inglés y las ideas de tan raras que tenían, no llegamos a una comunicación fluida. El momento que me marcó fue cuando nos sentamos en un parque, y al lado nuestro habían unas chicas de 16-17 años. El griego que parecía que hubiese dejado secar sus neuronas al sol, se acerca con alguna escusa estúpida, y se pone a hablar de algo, las chicas mirando hacia otra parte. Y yo contestando a lo que me preguntaban de música y tal. Así que le dije al griego con la mirada, vayámonos. Nos levantamos y me dice: ¿no te gusta ligar? . Y claro se me pasó por la cabeza decirle: "no, lo que no me gusta es abochornarme por estupideces ajenas", pero me contenté con un "na, que son muy pequeñas". Así que nada, se pasa el día y a la resi.
Llega el momento que todos estáis esperando. En la residencia había una guitarra, así que me puse a tocar como David Bowie hiciera en un rincón solitario. Y aparece una chica con su diario, y se pone a escribir. Miradas lascivas tirando a insulsas, y me acabo acercando después de tocarle implícitamente un par de canciones. Hablamos y hablamos. Se va llenando la sala, juerga y alborozo. Digo me voy a cenar, te vienes. Y nos fuimos a cenar por ahí. A la vuelta nos sentamos en un parque, et ego, cual buitre del desierto del Teneré me tiré al cuello, y, claro, ella se dejó querer. Pero, estabamos en un hostal juvenil con habitaciones compartidas, así pues otra noche más tuve que retirarme a mi alcoba con los genitales como pelotas de tenis y rabia por no tener pasta. Que le vamos a hacer, un viaje sin pinchar.
Porque paso de contar ya el resto, Suiza, Italia. Chiquitas, fiesta con mi vecino italiano de erasmus, pero nada de carnaza.
Por fin, fin.
Volveré a mis cinismos sin clase en breve. Os saluda desde lo más profundo del mundo chabacano y pachanguero que tiene por epicentro la capital del turia.