martes, marzo 29, 2005

La vuelta

Aun no he acabado de limpiarme las babillas de los besos de bienvenida, cuando vuelvo a tener otra vez los pómulos cristalizados de fluidos salivales. Sí, es lo que tiene las visitas rápidas cuando uno está de erasmus. Que vaya, ni que me fuera a la guerra o no me volvieran a ver; es la tercera vez que me despido en lo que va de año, y la gente no parece cansarse. En fin no me quejo, he sido aprovisionado generosamente de pitanza y jolgorio durante una semana, y los excesos de abrazos y besos se ven compensados con platos de calamares a la romana y paellitas. Mañana inició otra pequeña odisea ( la tercera del año) con el mismo destino que siempre: Aarhus. Claro, yo desde que llegué estaba diciendo que yo lo que quería era volverme: que allí tengo mi casa, mi vida, mis amigos,... pero claro, hoy iba yo en manga corta a 27 grados por el centro de Valencia, y un relámpago me ha tirado de mi nube ( supongo que nuestro Señor ha elegido el relampago porque la zarza ardiendo ya no impresiona), ¡vaya por dios! Mañana si estoy a 10 grados ya puedo dar gracias. Y es que el calorcillo primaveral no se paga con calamares; ni a las chiquillas en pleno trámite de destape que despiertan las hormonas dormidas en el invierno ( si es que había alguna dormida).
Sí, de vuelta a tierras vikingas,... con independencia, fiesta,... sin calamares, sin sol,... ¿Cómo estarán las danesas? Esperemos que bien, las dejé bastante bien,... ya que inexplicablemente la última semana obtuve premio ( bronce, pero algo es algo) un par de veces, ¿será la primavera?. En fin, seguiremos las crónicas del erasmus. Al final de la semana os pondré un post con la ida y la vuelta, en el aeropuerto, Ryanair y las maravillas de la tecnología.

martes, marzo 22, 2005

Días sin horas actualizado.

martes, marzo 15, 2005

Sin títulos

Pese a que tengo todos los días visitas no tengo comments, desde luego uno es desgraciado hasta para esto. Pero bueno no me quejo, por lo menos la gente me lee. Bueno eso creo, visitas hay, otra cosa es que lo lean. Cosa que dudo porque tengo muchas entradas que vienen del google buscando las cosas más raras que os podáis imaginar.

"que son los titulos" <--- diccionario de la RAE mejor que el google
"kike" <-- Sí, soy yo, lo dice hasta Yahoo!
"campos sin titulos" <-- ¿? ¿Un campo de futbol sin el bachiller es peor?
"solo quedeas en silencio 5 minutos" <-- esa me ha gustado
"Sin Título" <--- lo bueno por su nombre, olé!
"arroz al gorgonzola" <-- por el mundo pasea mi fama de gran cocinero
"www. mi sin" <-- los excesos del fin de semana te pueden pasar factura.
"recetas de pan con maquina" <--- ¿quéeeeee?
"priscila reina foto" <--- mmm... ¿qué andaría buscando?
"ballena explota" <--- si es que me he vendido a lo más comercial
"pijosyfaxas100" <--- nene, esto no es un vertedero.

Así que si vienes de google,... probablemente no encuentres lo que buscabas,...

domingo, marzo 06, 2005

La Odisea, texto recuperado de mi ordenador...

Abrazos que cortan tanto la respiración como el riego sanguíneo, unas palmadas en la espalda, la típica frase "vas a volver muy cambiado" y en los casos más extremos llantos. El aeropuerto entero se gira a ver que magnifico acontecimiento acaece en la puerta B. Tal como en otros tiempos se despedía a los mozos que se iban a la mili, mis padres así se despedían de mi. Así empieza la Odisea de emigración estudiantil, oficialmente llamada Erasmus. De forma no oficial se le llama la Orgasmus,... no comments, depende de la suerte de cada uno.

Llevas desde hace nueve meses preparando papeles, enviando emails, comprando "cosas-que-vas-a-necesitar",... Y ahora estás ahí, preparado para el viaje. En cuestión de minutos estás sentado en el avión camino, si tienes suerte, de tu destino final; en caso de que no sea así, camino de una de tus escalas.

Subes al avión, temeroso, acompañado en algunos casos de otro erasmus que como tú se dirige al fin de su existencia como persona dependiente del nido familiar. Temeroso al igual que tu, no os servís mucho de consuelo el uno al otro.

Siéntense por favor. No fumar. Asientos en posición vertical. Cinturones abrochados. Lo normal en un vuelo de avión. Solo que si vas acompañado de una persona que jamás ha ido en avión puedes disfrutar viendo como sus ojos abiertos como platos se clavan en las alas del avión. El sujeto en cuestión empieza a sudar como un cochinillo, te mira y te dice: ¿Esto no se caerá no?, medio sonriendo. Una frase tranquilizadora puede ser algo así como: "Yo nunca he sufrido un accidente de avión, pero nunca digas de esta agua no beberé..." Sadismo, exquisito.

El avión despega con la congoja de tu acompañante e inicias el vuelo. En mi caso tenía que hacer escalas, así que paramos en Madrid. Estuvimos haciendo el chorra por el aeropuerto de Barajas. Y allí cogimos el avión serio, el que nos llevaría a Copenhague, que tampoco era nuestro último destino pero bueno.

Subí en el segundo avión.
Repasas mentalmente todo lo que te han dicho en casa:
-"No te hagas un desastre". Que un año fuera de casa sin nadie que te vigile... seguro que no te haces la cama, ni te limpias la habitación,... no te me hagas un vago, ¿eh?
-"Cuidado con las guiris, que son unas lagartas". Dios lo quiera, que no me voy al extranjero solo para estudiar. Matización, las guiris en su país dejan de ser guiris.
-"Abrígate bien que por ahí arriba hace mucho frío". Aviso que pocas veces se toma en cuenta, y que por Noviembre nos vamos a acordar de nuestra madre, en el sentido más literal.

Mi repaso mental a todos los items "a recordar" se ve cortado por una amable sonrisa profident que me ofrece en algún idioma pitanza y bebercio. Pido cortésmente un "apple juice", me dan el sucedáneo de zumo de manzana, y, ¡vaya por dios!, una bolsa de cacahuetes. El tamaño del zumo es sumamente ridículo, en fin, no me quejo, ... es gratis ( ingenuos,... 150 euros de billete de avión dan para muchos zumos). Y abro con la ilusión de un niño la mañana de Reyes mi bolsa de cacahuetes, ¡sorpresa! , hay ni más ni menos 5 cacahuetes. Se me pasa por la cabeza decirle a la amable señorita que solo me han dado la guarnición, pero ahorro saliva. A\ no me va a entender; B\ no me va a dar más cacahuetes.

Mil maneras de matar el tiempo, todas ellas inocuas al nerviosismo de llegar a una ciudad extraña, en la que en el mejor de los casos te puedes aclarar en inglés. ¿Cómo será la gente de por allá? ¿Y las clases? ¿Y las fiestas?.

Tras una semiodisea llegué a mi destino. Empalmando otro avión que iba a mi destino final, Aarhus.

martes, marzo 01, 2005

Días sin horas

He actualizado Días sin horas, visitadlo, merece la pena creo. Estoy muy orgulloso de la pequeña historía que he escrito.