miércoles, noviembre 18, 2009

Aquel lugar olía como un camión abandonado, o al menos eso era lo primero que se le venía a la cabeza al pensar en ese olor a húmedad, a cerrado, humo de tabaco, a sudor y a alguna otra cosa imposible de descubrir.
Aunque le repgunaba el lugar no podía dejar de sentir esa suave atracción por ella cada vez que se agachaba y dejaba entrever lo que ocultaba su blusa. Lo había hecho ya varias veces, y cada vez, le daba más la sensación que lo hacía a propósito. Y no porque él le gustara, si no porque ella quería gustar. Era algo parecido a un tanteo de fuerzas, un " a ver hasta donde llego".
La música seguía sonando, estallando contra las paredes que temblaban a cada beat. Era un sitio pequeño, oscuro y ruidoso. Pero aun así lograba concentrarse sólo en el pecho que ella movía desde sus hombros, y no en su cara que se perdía en una lluvia de luces multicolor que deslumbraban intermitentemente, y no permitían ver nada con claridad.

Él se acerco.
- Te invito a tomar un café
- No - contestó divertida mientras arqueaba ligeramente las cejas.

Algunos dicen que quien la sigue la persigue. Otros que hay que jugar a ignorar.
Probablemente sólo sean estupideces si se trata de un camión abandonado.

sábado, noviembre 14, 2009

¿Quedarán lectores de Sin títulos y de Días sin horas? Supongo que no, y si queda alguno, es residual y pasa de vez en cuando. Los RSS aun no están muy asentados. Bueno el hecho es que Dias sin horas vuelve a estar activo.
Y que Sin Títulos también va a recomenzar.
Lo de Días sin horas es relativamente fácil, ya que sólo tengo que ponerme un poco moñón, escuchar un par de canciones de Bright Eyes y ponerme a escribir. Pero, ¿qué hago con Sin Títulos? Es más, ¿a quién hago esta pregunta si ya no me quedan lectores?
Bueno, algo se me ocurrirá (para conseguir lectores, digo). Lo de la temática sigue siendo un misterio.

También es cierto que nunca ha tenido un temática concreta, por aquello de lo Sin Títulos. Creo que comencé hablando de cosas que se me pasaban por la cabeza (desde reivindicaciones a comentarios de actualidad), hasta cuentecillos menos moñones que no tenían cabida en Días Sin Horas.
Cuando estuve en Chile estuve en un curso de escritura, y aprendí muchas técnicas para escribir. Pero, claro, era para escritura de cuentos. Y esto de los blogs tiene poco de cuento y más de artículos periodísticos o reflexiones.
De hecho Días sin horas no son cuentos, son reflexiones, o prosa poética. No hay personajes, ni acción, ni nada.

Así que este post de Sin Títulos, ni títulos, ni sentido. Bueno, ya he encontrado el camino.