viernes, agosto 17, 2007

Empezar a echar de menos aunque aun estén los ojos que te dicen que te queda un poco más de tiempo para disfrutarlos. Es el comienzo del cáncer que va a arrancar un trozo de alma y condenarlo al olvido, aunque las palabras digan lo contrario, aunque los adioses se escondan entre los hasta-luegos.
Y, casi, lo que más me turba es saber que un mes habrán pasado sus gestos a ser parte de los recuerdos, y no los echaré de menos, sólo será una nostalgia vacua.

Sus nos-vemos, como ramos, en las manos que giran y se cierran, dejando de lado el pensamiento frío que vendrá más tarde y borrará su cara en relieve e imprimirá la cicatriz.

2 comentarios:

Pau dijo...

No te tomes las cosas así, la gente va y viene, eso ya lo sabemos, y pocos nos marcan, eso no lo sabíamos, pero lo aprendimos.

Cuidate, creo que te veo dentro de poco.

vanya dijo...

Arrepentirte del pasado y preocuparte por el futuro, te roba tiempo para disfrutar del presente.